domingo, 2 de enero de 2011

Por una vez en mi vida

Hay cosas difíciles que se hacen una sola vez en la vida. En el año 2006 me decidí a pintar un biombo de madera para decorar mi casa. Fue un proyecto novedoso, pues yo nunca había hecho algo semejante y depués de haber trabajado en ello creo que no lo volveré a intentar. En total fueron 16 paneles de 41x87 cm. pintados con pintura de latex. El latex es la pintura brillante que usamos para pintar las paredes y puertas de las casas.
En un principio pensé en pintar cada uno panel de un color. El biombo quedaría como un gran damero multicolor. Esto por supuesto, sería muy monótono y aburrido. Entonces me decidí por un tipo de pintura sencilla, fácil de realizar y  además  decorativa. Yo quería cambiar  la ambientación de mi casa. Necesitaba darle color y movimiento. Para romper con la rutina, yo decidí entonces  hacer algo moderno, alegre, tropical y artístico.
Trabaje con diseños sencillos basados en  temas religiosos y del folklore de Mérida. El estilo está inspirado en las pinturas de Elsa Morales, una pintora ingenua venezolana. Una admirable mujer pintora con un dominio extraordinario del color y que además posee una  gran creatividad.
Abajo vemos el panel. por una de sus caras. Mi nieto José Manuel es el presentador de la exposición.

Biombo. 2006.
Cada panel del biombo contrasta con el vecino, tanto por el tema  como por la combinación de colores. Trabajando de esta manera, se logra dar  variedad al conjunto. Aquí vemos un grupo de personas realizando la tradicional Paradura. Es una fiesta que se acostumbra a celebrar en el mes de enero.

Paradura. 2006.
En este panel, yo pinte una cabeza de la  Virgen de la Rosa Mística. Las formas estan remarcadas con una línea negra por toda la orilla. Esta pintada en  el estilo cloisoné , que se usa en los vitrales de las iglesias. La mirada dirigida hacia el  frente y la simetría de la composición, le dan un carácter sereno y espiritual a esta obra.

Virgen María. 2006.
Aquí abajo tenemos una escena de caracter urbano. Es una pesadilla nocturna dentro de una habitación, en  un apartamento. Es una noche de luna llena, que ilumina los edificios de la gran ciudad. Los colores son chocantes, para enfatizar  la acción desarrollada.

El sueño. 2006.
Con este violinista inspirado en su música, presentamos ahora una escena más bucólica y serena. La paloma en el cielo azul es la música celestial. El pajarraco de abajo canta a las cosas  vulgares y mundanas. El hombre toma lo mejor de ambos mundos.

Música celestial y música mundana. 2006.
Abajo un grupo de mujeres de distintas edades charlan entre ellas. Hay algunas caras de felicidad, mientras que  otras expresan de manera inequivoca un gran aburrimiento.

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