domingo, 3 de abril de 2011

Pájaros en el vecindario.

El tiempo ha cambiado mucho últimamente. Hace una semana fueron las lluvias interminables y los días fríos. El patio se anego de agua, de tanta humedad y las matas reverdecieron. Desde hace tres días tenemos un calor sofocante. Esto aumenta el ritmo de reproducción de los insectos: La naturaleza se alegra con esta eclosión de la vida. Los pájaros vienen por este vecindario a buscar cualquier cosa entre las charcas del suelo, los troncos podridos y las hojas de los árboles. Observar  los pájaros es una actividad muy relajante, que nos pone en contacto con la naturaleza.
1.       En las largas horas de la tarde un copetón va dando saltitos pequeños por el patio en cementado de mi casa. Es un pequeño pájaro de tonos marrones claros que canta muy poco. Le gusta andar por  la casa y no le teme a los humanos. Se ha acostumbrado a  comer los restos que quedan del pan y las migas de las arepas. En ocasiones han construido sus nidos en los árboles del jardín. Este pequeño amigo de las casas también es llamado gorrión en otros países y Correporsuelo en otras regiones de Venezuela. Su nombre científico es Zonotrichia capensis.
2.       Esta mañana me levanté temprano y vi dos grandes paraulatas paradas sobre el muro lateral de la vivienda. Son  aves de buen tamaño y  les gusta dar grandes saltos con sus  patas espigadas. Se detienen en cualquier rama, disminuyendo la velocidad del vuelo, al   desplegar su larga cola que a veces se abre como un abanico rematado en plumas rayadas de blanco. Su nombre científico es Platycichla flávipes.
3.       A media mañana cuando la luz hace reverberar el verde de los frondosos helechos aparecen dos o tres colibríes. Son de cuerpo menudo de plumas de un verde metálico  y brillante, son plumas tornasoladas. Tienen la cola de color  cobrizo. Con su pico alargado van extrayendo el néctar de las flores silvestres del riqui-riqui. Estos colibríes o tucusitos son pájaros maravillosos por la rapidez con que mueven sus alas, imposibles de ver durante el vuelo.
4.       Me paro bajo el umbral de la cocina y veo un árbol seco de Yagrumo. Un carpintero cabeza roja o  carpintero jabado (Metanerpes rubricapillus) se encuentra muy ocupado picoteando el tronco desnudo. Con su toc- toc- toc toda la mañana, va horadando la corteza para construir su nido en un hueco.
Dos copetones. 2005.

2 comentarios:

  1. Me he quedado sorprendido por el color tan intenso que reflejan los trazos de sus pinturas. Hay un permanente destello de la luz, que logra plasmar por el encanto cromático que despiertan cada mezcla, afanada por salir a relucir. Lo felicito profesor.
    Lo invito a seguir mi blog: amemosalplaneta.blogspot.com Se trata de temas ambientales y pegagogía itercultural en plena acción. Gracias!

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  2. Está en todo lo cierto: observar los pájaros nos ofrece un relajado bienestar. E interpretar sus cantos y comportamientos nos lleva a enteder lo sencillo que es para muchas especies sobrevivir ante la naturaleza, que todo lo ofrece.

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