sábado, 15 de octubre de 2011

Pinta uno sin darse cuenta, como quien silba una melodía.

El arte  es un medio de aproximarse a la naturaleza, para entenderla; para  poder consustanciarse   con la belleza intrínseca de los objetos; para poder sentir las fuerzas vitales que palpitan en ella. Esto no quiere decir que el pintor deba copiar servilmente lo que ve delante de sus ojos, como si fuese una cámara fotográfica. La misión  del pintor consiste captar la belleza de la naturaleza que yace dormida e indiferente a los ojos de la mayoría de las personas. Debe saber expresar con sus pinceles y sus colores esta belleza que es emoción, vida y voluntad de expresión.

Sobre esto el filosofo alemán Friedrich  Wilhelm Schelling ( 1775-1884) nos decía
 “ Si no vemos las cosas en su esencia, si no sólo en su forma vacía y abstracta, nada nos dirán a nuestra intimidad; debemos prestarle nuestro propio sentimiento, nuestro propio espíritu para que nos respondan. Por consiguiente, aquel a quien la naturaleza se le aparece como algo muerto, en general jamás podrá alcanzar aquel profundo proceso, semejante al químico, gracias al cual, como acrisolado en el fuego, nace el oro puro de la belleza y la verdad.”
Siempre he tratado de pintar las cosas que más me gustan, con la finalidad de expresar el placer estético ante el mundo que se despliega frente a mis ojos, y también, compartir estas emociones a través de mis cuadros.
Lo más difícil en la pintura es elegir el motivo. Sucede que a veces paso semanas, meses y hasta años sin pintar nada. Cuando se tiene un buen tema, entonces el trabajo de pintar se vuelve entretenido y agradable. Todo va viento en popa. Pinta uno sin darse cuenta, como quien silba una melodía. Y se siente uno feliz después de haber jugado un rato con las formas y los colores. Feliz de haber creado algo nuevo. Que no existía.
Un buen motivo no es necesariamente algo bello. Una casa vieja con las paredes agrietadas y el tejado combado, puede ser un buen motivo pictórico. Esa casa nos transmite un mensaje de arraigo a la tierra o nos descubre nuestras raíces del pasado. Un pasado lleno de trabajo duro y sacrificios de parte de nuestros padres y abuelos. En el arte como en todo, también hay una belleza moral que el pintor debe sacar a la luz.
El paseo. 2006.

2 comentarios:

  1. Aunque la fotografía es en principio mecánica, de alguna forma es también «captar la belleza de la naturaleza que yace dormida e indiferente a los ojos de la mayoría de las personas».

    Quizás sea porque fotografiar es ver; como pintar es ver, hacer música es oir y escribir es conversar.

    Esta frase es particularmente hermosa: «también hay una belleza moral que el pintor debe sacar a la luz».

    Felicitaciones

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  2. esto estodo precioso me han encantado tus dibujos

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