jueves, 22 de diciembre de 2011

Felices fiestas

Despido este blog por el presente año con un pequeño apunte al pastel sobre cartulina de color terroso, de tamaño  30x40 cm. Es una escena nocturna donde cuatro personajes, arrebujados en sus ruanas por el frío de diciembre allá en la Sierra,  dialogan dentro de  una humilde vivienda  bajo la luz de una vela. Afuera la noche oscura y silenciosa  envuelve el paisaje en su manto misterioso.  Adentro la luz amarillenta los une en un sencillo ritual de intercambio de palabras, opiniones, cuentos, esperanzas, pequeñas quejas y reproches.
Cuando tomé la foto del cuadro, apareció el reflejo de la pared de enfrente  en el ángulo superior izquierdo y parte de mi cuerpo  hacia abajo. Así pues me incluyo en el cuadro por un efecto óptico. Somos entonces cinco personajes.
¿De qué hablan estos rusticos campesinos? Los cuatro cuerpos forman un triángulo. La mujer del vértice superior y el hombre de la ruana amarilla, parecen mirar al espectador en busca de respuestas a sus vidas. El hombre de la izquierda mira de medio lado con resignación, mientras observa con detenimiento la vela que sostiene con su mano derecha. El cuarto personaje, el del ángulo derecho del triángulo, es apenas una sombra, parece que no existiera o estuviese ausente. Quizás este personaje que sostiene la vela, cuya presencia real no admite dudas, sea el único presente en la escena y los otros tres tan solo imaginación. ¿Estará solo o acompañado?
ES una pregunta terrible que se hace el hombre, cuando enfrenta la soledad. Feliz navidad y que estemos  más unidos en el 2012.
La pequeña reunión. 1998.

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