miércoles, 20 de marzo de 2013

Que viva la vida!



Sueños, visiones, temores , esperanzas....
El tiempo  acelera su curso normal, a medida que pasamos las  distintas etapas de la vida. Hoy todo va más rápido que antes, y en esto coinciden casi todas las personas con las que he tocado el tema. Vamos acelerados hacia algo incierto y no sabemos que nos espera hacia el final de esta autopista. ¿Será esto un sueño o realidad? Aquel tiempo espeso, dulce  y dilatado donde nos criamos se ha ido. Vivimos incomunicados afectivamente en un éter intangible. Nada nos une como seres humanos. Hoy nombran un nuevo papa, tocayo mío por cierto, y ya la gente empieza a cuestionarlo. ¿Será que todos han perdido la fe y la espiritualidad?  
No reaccionamos ante el acontecer diario. Lo normal es lo insólito e impredecible. La vida es como una caja de colores que se desgasta de tanto sacarle punta. Por eso hay que tratar de colorear lo mejor posible. Hoy en día  no hay manera de hacer comparaciones temporales. Lo que está pasando hoy no había sucedido nunca. Todo cambia su curso, viramos hacia los lados repentinamente, nos da vértigo, subimos y bajamos como en una montaña rusa. Es un Universo en expansión con aceleración constante, como dirían los físicos.
Pinté algo tratando de cambiar de idea cada 5 segundos.
Francisco Rivero. Paisaje del incosnciente. 2013.

El sueño monocromático bajo la palidez de la luna. Es un violinista que canta a un ángel y sueña dentro de otro sueño.
Francisco Rivero. El violinista. 2013.
Ante el temor de lo incierto, surge la esperanza del arte y la música. El humanismo nunca se desintegra del todo. Tampoco la sensibilidad para gozar con lo bello. La nostalgia del pasado es un ejercicio de cursilería. En verdad cada día la sociedad se hace más justa y menos personas pasan hambre y necesidades. Que viva la vida!

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