miércoles, 16 de enero de 2013

El color del verano. La supremacía del amarillo.




Ya comienza en verano en Venezuela y la naturaleza cambia sus colores en respuesta a la sequía y el sol abrasador. El amarillo es el rey de los colores en esta época del año. Amarillo ámbar, cadmio, cromo y el indio de los pomos de colores se apoderan de mis lienzos y lanzan sus rayos dorados. Es una luz intoxicante del atardecer que hiere la pupila y derrite las formas, la que me interesa. La luz crepitante  entre el seco follaje como una llama de matices bermejos y naranjas, se impone en cada pincelada. 
Francisco Rivero. calle de Ejido. 2013.

En estos lienzos de formato 40x50 trato de atrapar el calor de las calles de Ejido en una clave de amarillo, casi monocromático. Apenas unos tonos ocres, verde claro limón  y carmesí rompen con la monotonía.  Son motivos sencillos de calles en perspectiva que se fugan al infinito. Sin embargo los tonos cálidos amarillos y ocres le restan profundidad y hacen ver un paisaje más plano.
Francisco Rivero. Paisaje de Ejido. 2013.

domingo, 13 de enero de 2013

El Cubismo en el paisaje.




Sigo pintando por esas calles de Ejido. Esta vez menos naturalista y más estilizado. Tomando ideas de los grandes maestros.

Francisco Rivero. Colores del barrio. 2013.



Fue el genio de Paul Cézanne (1839- 1906) el primer pintor en darse cuenta de las formas geométricas que subyacen en el paisaje.  Con él se inicia el camino hacia el arte moderno, liberando a la pintura de su carácter de objeto narrativo, para convertirse en juego bidimensional con sus propias reglas impuestas por el pintor. Hay que buscar siempre la geometría del paisaje y expresarla, como lo hacen los matemáticos,  en proposiciones euclideanas de triángulos, líneas, polígonos, círculos  y puntos de corte. Un arte sustentado en planteamientos rigurosos siempre tendrá una composición, un equilibrio y un dibujo bastante sólido, capaz de expresar su verdad ante los ojos de los demás. Esto en cuanto a la forma como expresión de la racionalidad.
Francisco Rivero. Barrio Monocromático. 2013.

En relación al color, caemos en el plano de las sensaciones, la sicología, y  la emoción, que son los aspectos irracionales del arte. El color atrae y cautiva al inconsciente. Van Gohg, Gaugin, Derain. Matisse y Delauny fueron los grandes maestros de la explosión del color. El amarillo expresa alegría, calor, proximidad, deseos de comer…. Pero todo esto cansa después de un tiempo si no se equilibra con algunos tonos más fríos como los azules y violetas. 
Francisco Rivero. Calle Principal. 2013.

Forma y color son los dos polos opuestos del arte, como el yin y el yang,  o la luz y las tinieblas en el momento de la creación. Es la dialéctica del arte, la fuerza que mueve todos los elementos del cuadro.

miércoles, 9 de enero de 2013

Por las calles de Ejido.




Ejido es una pequeña ciudad de unos 120 mil habitantes, pegada a Mérida, hacia el sur. Con un crecimiento acelerado sus calles  antes tranquilas cada vez se vuelven más agitadas por el intenso tráfico. Su recia estampa colonial lucha para no desaparecer, bajo la picota del progreso y poder preservar algo del pasado para mostrarlo a sus futuros habitantes.  Las viviendas desaparecen para convertirse en comercios. Hay algunos vestigios que hablan de la pequeña urbe rodeada de bucólicos cañaverales, bucares, trapiches y limpias quebradas.
Todavía se conservan algunas fachadas decoradas con molduras y ventanales de balaustre que le dan un carácter único. En estos días de enero hay bellas mañanas de cielos azules y luminosos, que contrastan con el colorido de las casas y los rojos tejados. En las tardes una luz ambarina se filtra entre las nubes y produce efectos insospechados en sus calles. Por las calles de Ejido se ven todavía algunas cosas pintorescas que reflejan la inocencia de un pueblo, que se niega a ser ciudad.

Francisco Rivero. El camino de la escuela. 2013.    

 La Iglesia de Montalban y su pequeña plaza son lugares de descanso y meditación. Su torre es una copia de la de la Catedral de Mérida.

Francisco Rivero. Iglesia de Montalban. 2013.
Antiguamente se entraba a Ejido, viniendo desde Tovar, por una pequeña calle lateral a la Plaza. Es la Calle Industria. Por esta calle entraron los Comuneros del Socorro y Simón Bolívar en su primera visita a Mérida en Mayo de 1813, hace exactamente 200 años. El alcalde debería darle un cariñito y remozarla.
Francisco Rivero. calle Industria. 2013.
Nos despedimos copn una vista d ela misma calle pero hacia la parte sur, saliendo hacia la Avenida Centenario.
Francisco Rivero. La Tarde. 2013.