jueves, 30 de mayo de 2013

Santa María de Caparo y San Francisco.




Son dos pueblos del sur merideño los que ahora ocupan mi atención. Recuerdos gratos de viajes por los rincones más perdidos de la geografía de nuestro estado.  San Francisco está  a unos quince minutos de Tovar, en la vía hacia Guaraque.
Francisco Rivero. San Francisco. 2013.

San Francisco es un pueblo frío situado al pie de la cordillera, en la cuenca del río Mocotíes.  El viento frío baja en las madrugadas desde las alturas del páramo de Los Carrero. A su lado pasa un río de montaña de blancas espumas,  jugando entre las rocas. Hace unos años el río creció mucho y arrasó con medio pueblo. Bajaron árboles enteros, enormes rocas, casas, lodo, pedazos de carretera y todo causó un gran caos.
San Francisco es un pueblo pacífico de agricultores. Su pequeña iglesia posee unas puertas enormes de muy buena madera. El atrio está cubierto de piedra negra. Es un tipo de roca muy común en el lugar que los lugareños recolectan en canteras de fácil acceso, la apilan en montones cónicos y  venden a la orilla del camino.
Francisco Rivero. Santa María de Caparo. 2013.
Santa María de Caparo es el pueblo más alejado del estado.  Está entre el llano y la montaña. Su río, el  bravo e imponente Caparo de aguas profundas,  es uno de los más caudalosos  de los Andes y surte de agua a una represa. Para ir al lugar hay que viajar primero hasta Barinas y luego torcer el rumbo hacia el oeste, tomamos la vía de San Cristóbal. Al llegar a la población de Abejales en el estado Táchira, dejamos la vía principal y tomamos una troncal que en cuestión de media hora nos conduce hasta el pueblo. Es toda una larga travesía que puede llevar ocho o diez horas. La pequeña iglesia y la casa cural, están decorada con piedra del río Caparo.

viernes, 24 de mayo de 2013

Los Nevados y Aricagua




Empiezo a pintar nuevamente al óleo. Trabajando el pequeño formato de 30x40 cm. Pinto por etapas. A veces doy una primera imprimación de color ocre o terroso. Al secarse completamente esta primera capa monocromática, empieza a aplicar el color…Me gusta captar el ambiente de los  pueblos andinos que se concentran alrededor de una pequeña iglesia.
Un par de pequeños pueblos andinos, escondidos entre la serranía. Hacia la vertiente sur y mirando hacia el llano, ven pasar la vida con calma al margen del tiempo. Son lugares de mucha magia y encanto por las bellezas naturales del paisaje y el estilo de vida sencillo de su gente.
Francisco Rivero. Los Nevados. 2013.

Para llegar a Los Nevados se puede uno bajar en la tercera estación del teleférico de Mérida y desde allí tomar un camino de mulas. El otro camino es una carretera asfaltada de grandes precipicios subidas, bajadas y curvas fuertes; apta solo para vehículos rústicos de doble tracción.
Francisco Rivero. Aricagua en procesión. 2013.

Aricagua es un pueblo, capital de un municipio del mismo nombre, bastante alejado de la capital del estado. Posee bosques en sus alrededores en donde  se dan las orquídeas y bromelias  en la selva nublada. La procesión del Santo Cristo de Aricagua es un evento especial que se celebra con una gran  fiesta.

sábado, 11 de mayo de 2013

El vuelo de las aves.





Dibujar con marcadores, creyones de acuarela y rematar luego con un pincel humedecido, es todo lo que hace falta para dar vida a unas escenas de pájaros. Eso sí, hay que observar mucho los pájaros tanto detenidos como en pleno vuelo, para aprender a dibujarlos.
En este mes de mayo he visto una abundante población de paraulatas llaneras (Mimus gilvus) por los alrededores. Es un ave de color grisáceo que come avispas, arañas, gusanos y frutas. Lo más llamativo de su plumaje son las rayas blancas en la cola, que según dicen los expertos, las usan para comunicarse entre ellas. Tienen el pico y las patas negras.
Francisco Rivero. Pájaros en vuelo. 2013.

Una pareja de paraulatas se aparearon y anidaron cerca de mi ventana. Hace tres semanas que nacieron los pichoncitos. ES una pareja bastante responsable y trabajadora, pues siempre andan buscando comida por todos lados para alimentar a su prole. Las envidio un poco pues en esta época de escasez de alimentos en Venezuela, no se consiguen muchas cosas con facilidad, para los seres humanos.
La Paraulata hembra es muy estricta a la hora de seleccionar a su pareja, pues el macho debe mostrar que es un piloto experimentado. El cortejo es a las diez de la mañana, por encima de los tejados y entre las ramas de los árboles, cuando las aves siguen trayectorias muy erráticas  dando cabriolas y volteretas en el aire. El elegido, debe ser un macho hábil y audaz, capaz de lanzarse en picada a toda velocidad y luego detenerse bruscamente o dar un giro inesperado. De su habilidad  para  maniobrar depende la supervivencia de éstos pájaros. Una de las razones es la siguiente:
Las paraulatas construyen sus nidos en la parte interna de la copa de los árboles, en lugares cubiertos de hojas, que no pueden ser vistos desde afuera. Es un escondite camuflajeado de manera perfecta. La entrada y la salida de los padres al escondite,  se hace con mucha rapidez, para evitar ser vistos.  El nido de nuestra casa, está oculto en un árbol de jazmín, que podé hace poco, a un metro del suelo. Creo que colocan estos nidos bastante bajos para evitar a las depredadoras como los gavilanes y las lechuzas.  Ellos cuando salen del nido, se alejan de ese árbol, para no levantar sospechas.
Francisco Rivero. Nidos de paraulata. 2013.

Otra cosa importante es que estas paraulatas no cantan, a pesar de ser llaneras y tener fama de cantar bien. Creo que esto del canto de paraulata es un mito de los poetas y los compositores de música llanera. O quizás estas paraulatas cuando vinieron  para los Andes se les perdió el cuatro y las maracas….

martes, 7 de mayo de 2013

La paraulata montañera.




Una paraulata de los andes con sus patas grandes. Después de dar un vuelo rasante sobre el tejado, vino a parar en  mi jardín;  se encaramó en una rama de un aguacate y entonó su suave canto. Estaba feliz pues  no ha cesado de llover en estos diez días y hay comida en abundancia. Sus ojos son negros bordeados con un anillo amarillo. Su pecho y garganta son de un gris claro. El lomo y las alas son más oscuros. De la base del pico salen unos bigotes. 

FRancisco Rivero. Paraulata. 2013.

La Paraulata es buena voladora, como los hermosos azulejos y las golondrinas. Movía su larga cola de un lado a otro, hacia arriba y hacia  abajo, como un afilado cuchillo queriendo cortar el aire en tres pedazos.

Un poema de paraulata que no termina bien.


Me encontré una paraulata
Bajando de una montaña
Que cantaba una canción
Con su fina voz de plata
Quise llevármela a casa
Para tenerla conmigo
Y entonces con mucha maña
Me le acerqué con sigilo
Con  un lazo  de pabilo
Logré  amarrarle las patas
La bicha se me escapó
Y me caí de la mata