viernes, 16 de octubre de 2026

Pintando los sueños al amanecer. Recuerdos de la infancia y una boda campesina.

 NO es fácil recordar lo soñado con todo detalle. Muchas cosas importantes se nos escapan de nuestra mente. Pintar los sueños al amanecer ayuda a recobrar ese registro del inconsciente que se ha borrado.

Para recordar lo que sueñas, el secreto está en entrenar a tu cerebro para que preste atención al despertar, ya que la parte encargada de consolidar la memoria está muy poco activa mientras duermes.

 

Despertar después de un sueño en el que volvemos a nuestra infancia puede generar una mezcla de emociones: desde ternura y nostalgia hasta cierta inquietud. Según la psicología, estos sueños no aparecen por casualidad. Suelen ser un reflejo de nuestro mundo interior y una invitación a reconectar con aspectos olvidados de nosotros mismos.

Soñar con la niñez puede interpretarse como un llamado a recuperar la inocencia, la espontaneidad y la capacidad de disfrutar sin tantas preocupaciones. Muchas veces ocurre en momentos de estrés o de grandes cambios, cuando la mente busca un refugio seguro en recuerdos que transmiten calma. Es como si el subconsciente dijera: “haz una pausa y vuelve a lo esencial”. En otros casos, estos sueños señalan la necesidad de sanar heridas emocionales del pasado. La infancia, aunque cargada de momentos felices, también deja huellas que influyen en nuestra vida adulta. Soñar que volvemos a ser niños podría ser una señal de que algo pendiente necesita atención, ya sea una inseguridad, un miedo o una experiencia no resuelta.

durante la fase REM tu cerebro muestra una actividad eléctrica tan intensa que se asemeja mucho a cuando estás despierto.

Así pues, sueño  muchas veces con mis experiencias de la infancia, como por ejemplo, aquellos paseos al parque de los samanes en las cercanías de Maracay. Era el Parque Agustín Codazzi , un bosque de viejos samanes en donde nos sentíamos como perdidos  una selva de un cuento de hadas. Mis padres que ya se han ido, vigilan   a los niños en sus juegos y tremenduras. Cuidado y no se vayan a perder- nos advertían a cada rato.

FRancisco Rivero. El parque. 2026


Cuando mi familia vivía en Caracas y yo tenia tres años de edad, me perdí en el parque Los Caobos. Por suerte, una viejita me rcogio y me llevó donde mi madre, que estaba angustiada. Así me lo han contado, pues no recuerdo el hecho.

Aquellas casas con balcón. 

Siento algo de nostalgia por los balcones de las casas  de antaño.

Francisco Rivero. El balcón. 2026.


Una boda en el campo.

Viajando por los pueblos del estado Mérida, es como entrar en la maquina del tiempo y retroceder varias décadas. Hay viejas estampas que nos hablan del pasado, como por ejemplo el ritual de una boda campesina. Una celebración sencilla de carácter  familiar. 

Francisco Rivero. Boda Campesina.


miércoles, 10 de junio de 2026

Pintando en la florida.

 

El ambiente y los temas.

El ambiente del sur de la florida es de mucha energía creadora. La brisa del mar, el cielo azul y los grandes rascacielos, me inspiran para pintar . He estado varias veces en aquellos lugares. La luz,  la claridad y nitidez del aire son cosas que no se pueden olvidar. Parece que todos esos edificios de cristal fueran espejos que multiplican las nubes. El sol de la mañana y el calor estimula los sentidos. En las noches son las luces, el rumor del mar y el sonido de los Ferrari por las avenidas son cosas de mucho impacto.

Francisco Rivero. Miami 4. 2026.


El medio.

Estoy trabajando mucho con la acrílica en un formato grande 100 x 80 cm. Con el medio de la acrílica puedo trabajar mas rápido. Son obras dentro del estilo cubista con colores planos y formas geométricas como los triángulos, rectángulos y trapecios.

En estos trabajos mayameros, interviene mi hija seleccionando los temas. Ella se encarga de  la inteligencia artificial que es una herramienta de gran valor que pone un poco de orden en la composición del cuadro.

Francisco Rivero. Miami. 31. 2026.



La composicion.

Quizás el sujeto principal sea la arquitectura y por esto pongo mucho énfasis en lugares donde hay mucho ritmo y lineas que convergen hacia distintos focos de atención.

El color es otro elemento importante.

 

Francisco Rivero. Ocean Drive. 2026.


Los colores y las palmeras.

Me gustan los tonos en amarillo, pues expresan optimismo y alegría de vivir.

 

Estos paisajes urbanos me atraen por la modernidad de sus grandes avenidas y la visión de una ciudad prospera que crece día a día. Es un fuerza que se conecta bien con mi carácter extrovertido y alegre de hombre del Caribe.

Francisco Rivero. Sunny Isles Beach. 2026.


Las palmeras representan un símbolo importante en estas obras. Son manchas de verde que humanizan el paisaje. Ellas son explosiones de colores hacia el cielo azul, que conectan el ambiente natural con las construcciones modernas. Las hojas que se mecen con el viento son un elemento de mucho ritmo y movimiento.

martes, 11 de noviembre de 2025

Un Santo venezolano.

 Un santo, Caracas y otras cosas.

Al fin el DR. Jose Gregorio H. fue canonizado como Santo de nuestra iglesia católica por el Papa León XIV. Ahora tenemos un Santo Venezolano. Por tal motivo, pinté un retrato de pequeño formato ( 30x40 ), para colocarlo en el altar de nuestra vivienda y así rendirle devoción.

José Gregorio nació en el pueblito andino de Isnotú en el estado Trujillo, pero vivió muchos años en Caracas, donde murió en un trágico accidente de carro.

Jose Gregorio. Farncisco Rivero.  2025


 

Caracas.

En Caracas viví los primeros años de mi existencia y luego dos años de mi juventud entre 1965-67. Lo más icónico de esta gran ciudad es la montaña del Ávila, que se divisa desde todas partes del hermoso Valle. Especialmente, desde la urbanización Colinas de Bello Monte, donde vivimos en esos años. Pinté este cuadro al óleo de formato grande ( 80x100) y cuando hice la primera etapa me gustó mucho los tonos de ocre en la montaña como en el verano  y  tomé una foto. Es evidente que tuve  como referencia.

al pintor Manuel Cabréhttps://iamvenezuela.org/2018/08/manuel-cabre-el-pintor-que-mas-amo-al-avila/


Caracas verano. Francisco Rivero. 2025

Caracas. Francisco Rivero. 2025.


Mérida.

La ciudad de Mérida con sus imponentes escenarios de montañas, es un motivo pitórico que

Resulta agradable a la vista. Aquí presento  una versión algo minimalista del tema en formato ( 80x100), para una oficina.

Merida. Francisco Rivero. 2025.


 

jueves, 18 de septiembre de 2025

Paisajes de Miami.

 

Los grandes rascacielos a la orilla del mar color esmeralda, las palmeras y los rayos dorados del sol al atardecer  conforman un espectáculo  único de mucho impacto.

 

Sunny Isles Beach. Francisco Rivero. 2024.

¿De donde salieron esa imágenes ?

Son vistas de la pequeña ciudad de Sunny Isles Beach al norte de Miami , un lugar lleno de magia y colorido de gran  dinamismo por la cantidad de modernos  condominios y torres de apartamentos alineadas a lo largo de la costa. Una ciudad vertical hecha de vidrio y aluminio que desafia las alturas.

Estuve unos tres meses sumergido en ese ambiente de playa y color, que me gusto bastante y por lo tanto los recreo en mi pintura. Como un recuerdo de esa experiencia y gratas  visiones   trato de expresar en estos cuadros realizados dentro del estilo cubista.

 

Sol y ciudad. Francisco Rivero. 2024.

 MI hija hizo los bocetos digitales con un poco de AI. Yo los lleve al lienzo con oleo y pinceles. ¿Que tal...?

 

sábado, 23 de noviembre de 2024

Pintando a Santa Cruz de Mora.

 

He pasado muchas veces por Santa Cruz de Mora, un lindo pueblito del valle del Mocoties. Esta vez viaje con la imaginación pintado su hermosa iglesia, la cual se destaca sobre un fondo de verde vegetación. Es el verde esmeralda tan típico de estos lugares que brilla por todas partes. Es una tonalidad profunda con degradaciones muy tenues  hacia el azul cobalto que refresca la vista.  Y es que allí llueve bastante y los cerros siempre están cubiertos de arboles y pastos de muy verde follaje. 

Hoy vuelvo a pasar por el mismo camino armado de mis recuerdos, sueños y visiones del pasado que se aglomeran en mi mente, para conformar un cuadro que pueda expresar todo eso. Un pequeño cuadro que sea reflejo de la tranquilidad y paz que encontramos en estos pequeños pueblos.

 

Santa CRuz de Mora. Francisco Rivero. 2024.

 

Santa Cruz de Mora.

 

Simpático pueblo andino situado al oeste del estado Mérida, en la parte baja del valle del Mocotíes, a 622 metros de altitud y con una temperatura promedio de 23 ° C. El poblado se encarama entre las estribaciones de la montaña, y desciende con algo de pendiente hasta la margen izquierda del río Mocotíes y la quebrada Mejías que proviene del Páramo de San Isidro Alto, en la Cordillera sur occidental.

 El pueblo, de topografía bastante irregular que sigue la inclinación natural del cono de deyección donde se asienta, consta de 2 calles largas que corren paralelamente al Mocotíes, en sentido este-oeste, cruzadas por algunas transversales cortas, que bajan hacia el río. Por la parte baja se construyó una avenida desde la cual se divisa su espigada iglesia y alguna de las casas, que dejó al poblado a un lado.

Para entrar a Santa Cruz hay que desviarse de esta avenida a mano derecha. Esta calle por donde entramos la dejamos para tomar la de más arriba que nos conduce hacia la Iglesia y la Plaza Bolívar.

La hermosa iglesia de estilo tradicional pintada de color crema con molduras y decoraciones en terracota, posee una fachada con pilastras y columnas de capiteles que sostienen un friso bastante decorado. Es una iglesia de tres naves bastante altas con techo a dos aguas y contrafuertes que sostienen la espaciosa nave central. En su interior podemos apreciar los hermosos vitrales por donde se filtra la luz. Destaca su majestuosa y esbelta torre con 4 relojes y campanarios rematada en una cúpula con ba se octagonal. La torre se divisa desde varios kilómetros y es sin duda alguna el emblema de los pobladores santacrucences.

 Fuente: http://www.webdelprofesor.ula.ve/ciencias/lico/Visitanmerida/Santa_cruz.pdf

 

Pintar para despejar la mente.

 Pintar es una manera de proyectar mis energías creadoras empleando formas texturas y colores en  un lienzo de  dos dimensiones. Es un lienzo de 50x 60 cm, pintado al oleo. El efecto general del cuadro es de sencillez y relajación.  Pinto estas cosas con la intención de  despejar la mente en aquellos pocos momentos de tranquilidad, serenidad y paz espiritual en que uno se conecta con el alma del paisaje.,  y a la vez expresar mis sentimientos de amor y afecto hacia estas tierras.

 

La IA dice lo siguiente al respecto:

Sí, la pintura puede ser

  •  Una terapia psicológica y una forma de arteterapia que ayuda a expresar emociones, aliviar el estrés y mejorar la salud mental:
  • Expresar emociones
  • La pintura permite comunicar sentimientos que a veces son difíciles de poner en palabras.
  • Aliviar el estrés
  • Pintar calma el cerebro y ayuda a relajar el cuerpo.
  • Mejorar la salud mental
  • El arteterapia puede ayudar a los pacientes a lidiar con sus síntomas y adaptarse a experiencias traumáticas.
  • Estimular el cerebro
  • Pintar estimula ambos hemisferios del cerebro, lo que puede ayudar a evitar enfermedades como el Alzheimer.
  • La arteterapia es una psicoterapia que utiliza la creación artística para promover el bienestar, el autoconocimiento, la conexión y expresión emocional. Las sesiones de arteterapia consisten en practicar actividades artísticas y manualidades.

Si quieres probar la pintura como terapia, puedes:

  • Elegir un espacio cómodo y libre de interrupciones.
  • Comenzar con materiales básicos, como pinceles, pinturas acrílicas y un lienzo o papel.
  • Experimentar con colores y texturas.
  • Participar en clases o talleres.
  • Practicar de forma regular.
  • Disfrutar del proceso. 

domingo, 17 de noviembre de 2024

Mesa Bolivar se esconde entre montañas


Un lindo pueblito. 

 Mesa Bolívar esa Bolívar se esconde entre fértiles montañas de ensueño, que son parte de su esencia de pequeño y acogedor pueblo cafetalero de los Andes Venezolanos. Pequeña población del estado Mérida, situada sobre una meseta bastante alta, a 1095 metros sobre el nivel del mar. De clima fresco y agradable, con temperatura promedio de 200 C, es un pueblo apacible en donde conviven sus 4.015 habitantes, en medio de una naturaleza pródiga, circundada por mágicas montañas, matizadas de pinceladas azules y violetas, que nos hacen sentir en la cima de un mundo escondido. Un mundo que discurre al margen de las preocupaciones, donde el tiempo transcurre lentamente al paso de las cosechas de café. M Para ir al lugar desde Mérida, se toma la vía Transandina que conduce hacia Tovar. Al llegar a la alcabala de La Victoria, se toma la vía de la derecha. Continuando por unos 5 kilómetros, al llegar al punto mas alto del camino. Allí aparece una desviación a mano izquierda, que nos lleva directamente al pueblo, por entre curvas sinuosas de pendiente algo regular. El trayecto desde Mérida es de 66 Km. Y se hace en unos 50 minutos de recorrido.


Retomando los pinceles. 

Mesa Bolívar. Francisco Rivero. 2024.

Hace dos años que no he visitado a Mesa Bolívar. Para recordarlo, pinte este cuadro al óleo de 50x60 cm. Me gusta mucho la montaña de fondo y el trazado de las calles que sirven para reforzar la composicion. No se utilizó un drone. Es una vista muy natural  desde la parte alta del pueblo, al atardecer. despues de una llovizna. 

En la Ruta del café. 


A la entrada del pueblo hay una casona de hacienda muy grande, con patios y corredores, en donde se seca y almacena el café que se cultiva en las pendientes de los valles. Mesa Bolívar es un importante centro cafetalero de la región del Mocotíes y su producción se exporta hacia los mercados del país y del exterior. El pueblo tiene algunas casas coloniales de paredes de tapia y viejos tejados. Vemos que algunas están bien conservadas, mostrando sus ventanas de balaustre de madera oscura y recias puertas, que conducen a zaguanes y patios interiores llenos de frescura y verdor. Lamentablemente, las casas refaccionadas de platabanda, los techos de zinc y algunas edificaciones modernas desentonan con el resto de las casas.
Fuente: http://www.webdelprofesor.ula.ve/ciencias/lico/Visitanmerida/Mesa_bolivar.pdf