miércoles, 31 de mayo de 2017

Pintando al Gouache para no aburrirse uno.


Traemos hoy cuatro temas todos ellos diferentes ejecutados con la técnica del gouache sobre cartulina de color. Son todos pequeños bosquejos que contienen ideas interesantes.
La luna llena.
La luna llena en las montañas andinas, cuando el cielo está despejado, como en los meses de diciembre y enero,  es un espectáculo inolvidable que se queda grabado en nuestra conciencia. La luz amarillenta como un fogonazo repentino colorea los picos de forma caprichosa, creando algunas imágenes fantasmagóricas entre los valles profundos y los elevados riscos. La parte alta tiene que ver con el sol de los nevados. Un efecto óptico de mágicos atardeceres, que proyecta una luz de color rosado sobre los picos.


Francisco Rivero.Luna llena. 2017

La Gitana.
La gitana vagando por el campo en medio de una noche de luna llena es una imagen poética, que nos recuerda a Lorca. Un campo bastante plano tapizado de flores violetas, enmarcado en un fondo montañoso, iluminado por los últimos rayos solares del atardecer. La figura parece aislada de  un  entorno al cual no pertenece y esto acentúa el carácter onírico del tema. Bajo la luna gitana, las cosas la están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde….

Francisco Rivero. Gitana. 2017.

El astromelio.
Algunas veces se acaban los temas y entonces pinto los jardines de la casa. Hay un astromelio de flores color fucsia bastante  llamativo, que contrasta con el verde de la grama. La iluminación a pleno sol a eso de las diez de la mañana, aclara los tonos y le da saludable alegría al cuadro.

Francisco Rivero. Astromelio. 2017

Calle de la Igualdad.
La calle 23 en el barrio de El Espejo en Mérida es la última por donde pasean los merideños. En ella había un par de  funerarias con urnas de todo tipo de maderas, talladas a mano por excelentes ebanistas. Se podían ver desde afuera y las tenían en exhibición.   Muchos trabajos eran por encargo, pues la gente de antes preparaba todo con anticipación.   
El espejo fue un barrio pobre de viejas casas de tapias de  pensiones estudiantiles a finales de  los años 60 cuando yo, un simple bachiller de Aragua que vino a estudiar a la ULA,  lo conocí. Hoy no se ven caminando de manera apresurada por sus aceras los estudiantes de siempre con carpetas y libros bajo el brazo. Se ha vuelo un barrio de pequeños comercios en donde los grandes ventanales de balaustre y los pesados aleros de las casas se han ido para dar paso a las rejas de Santamaría..

Es la calle 23 la del cementerio, llamada también Calle de la igualdad, quizás un nombre puesto por algún sepulturero, pues en ella se igualaban todos sus habitantes tanto los ricos como los pobres. El nombre de esta transversal fue cambiado hace muchos años por el de Canónigo Uzcátegui. Al final vemos el pequeño arco blanco de entrada al camposanto, donde hay una inscripción en latín que nos llama a reflexión: Hodie midi, cras tibi. Hoy por ti mañana por mí.

Francisco Rivero. Calle La Igualdad. 2017

jueves, 25 de mayo de 2017

Pintura al gouache.


Cada paisaje, retrato o bodegón  requiere de una técnica apropiada. Para captar cierto tipo de luz, colores, efectos atmosféricos  o estado de ánimo, se impone un medio por sobre otro, para alcanzar  el éxito. El gouache es casi siempre una buena elección, que da resultados agradables. Es económico, se aplica rápido y sus colores  son bonitos. Son pinturas  de un  brillo opaco, que  al secarse, se presentan bastante luminosos. El gouache se presta bien para pintar al estilo naif, pues se pueden aplicar capas planas unas sobre otras sin ningún problema
El gouache es una técnica pictórica que consiste en diluir el color en agua sola o con diversos ingredientes, como goma, miel, etc. También es la pintura realizada con esta técnica. Esta pintura viene en tubos de distintos colores y es de una consistencia pastosa. Las ventajas del guache son varias: en primer lugar seca rápidamente, lo cual se presta para realizar bocetos de gran calidad, sus pigmentos son duraderos y no sufren cambios de color a través del tiempo. Además es un tipo de pintura cubriente lo cual permite aplicarla en capas sucesivas. Finalmente, debo decir que, como todas las pinturas que se disuelven en agua,  es inicua para la salud, pues no usa disolventes orgánicos que desprenden vapores tóxicos.
Estos trabajos en pequeño formato fueron hechos con esta técnica aplicada sobre cartulina Canson de color negro y rojo.

Francisco Rivero. Mucuruba. 2017

En primer lugar tenemos un paisaje andino, bastante soleado, de colores claros. Se trata  del pueblo de Mucurubá, con la Sierra Nevada de Mérida, hacia el oeste. Uno de mis motivos favoritos, por vivir en este pequeño poblado durante 17 años. El cuadro transmite una sensación de paz, que refleja el aire nítido, trasparente y la tranquilidad muy propia del lugar.
Esta hecho de pinceladas cortas y regulares como la trama de un tejido textil. El rojo del fondo juega un papel importante como integrador de los otros colores. Se inscribe dentro del estilo puntillista, y parece hecho por un niño.

Francisco Rivero. Bosque. 2017.


Este boceto es un bosque típico o el City Park de cualquier ciudad, con sus grandes árboles de roble de espeso ramaje, que filtran la luz de la mañana.

Francisco Rivero. Luna llena. 2017


Este paisaje, hecho a grandes trazos libres  sobre cartulina negra para lograr contraste, y dramatismo pictórico, Es un paisaje de mucho movimiento con varios planos que receden hasta la parte alta. Es una creación propia de mi mente. Es un ensueño lunar de una noche transitando los caminos   del páramo, bañados con una luz irreal. La líneas diagonales le dan gran dinamismo a la accidentada topografía de montañas, valles profundos, gargantas, lagunas  y ventisqueros por donde sopla el viento frío de la madrugada. Ciertamente,  un paisaje expresionista por la deformación de ciertos elementos naturales con la finalidad de expresar un sentimiento poético de miedo ante los misterios de la naturaleza.