Pintura ingenua.
La pintura ingenua permite a uno expresar sus sueños y sentimientos, de manera directa y sincera. Lo mejor de esta técnica es que, uno puede usar un lenguaje propio y personal, evitando así las reglas tradicionales de la pintura. Es un arte narrativo, donde las imágenes están al servicio de la palabra y las ideas. Nosotros podemos establecer como regla única que los símbolos empleados sean claros y reconocibles por todos, de manera inmediata.
La denominación naíf, naif o naïf (del francés naïf, 'ingenuo') se aplica a la corriente artística caracterizada por la ingenuidad y espontaneidad, el autodidactismo de los artistas, los colores brillantes y contrastados y la interpretación libre de la perspectiva o incluso la ausencia de ella. ( Wikipedia)
Hace algunos años, paseando por San Rafael de Mucuchíes, sucedieron cosas extrañas. Me impresionaron mucho unas grandes piedras a la orilla del camino. Un rayo de luz amarilla iluminaba los cerros erosionados en el fondo: Parecían como panes recién salidos del horno. Una señora y su hija iban caminando hacia nosotros, sobre un camino rojizo. Ellas regresaban a casa después de la misa. Parecía que el tiempo se había detenido y que no avanzaban. Yo traté de poner todo aquello dentro de una pintura.
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Regreso a casa. Francisco Rivero. 2004. |
La era.
La era es un molino de trigo al aire libre, en tiempos pasados muy común en las montañas andinas. En Mérida se cultivaba el trigo intensamente desde la conquista y colonización. DEbidoa la erosión causada por eset cultivo en laderas tan empinadas, se suspendió en 1950.
Cerca de aquel lugar vi seis mulas. Estaban girando en círculos en una era, ( Molino circular), donde trillaban el trigo. Aquella visión se grabó en mi mente y la pinté de memoria.
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La era.Francisco Rivero. 2004. |
Lugareña.
Hay una hermosa novela sobre la vida en el páramo de Mérida, llamada
Lugareña. Su autor es José María Parra, quien era un medico y escritor de Mucuchíes, publicó esta obra en 1900. El personaje principal de esta obra es una joven del campo, quien deslumbra a todos por su gracia y belleza. Después de leer esta novela, que me gustó mucho, hice un retrato imaginario de la joven Lugareña.
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Lugareña. 1999. |
Niña con mascotas.
A mi hija le gustan las mascotas. Ella tenía un Poodle, un par de tortugas y un loro. Lo que ustedes pueden ver abajo, es el retrato que hice de ella junto a sus queridas mascotas. Es un lienzo al óleo de 60 x 80 cm.
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La niña con sus animalitos. 1996. |
Otro día pinté a mi hija mientras contaba con los dedos. En realidad fue un encargo para una ocasión muy especial, porque se celebraban los diez años de la Escuela Venezolana para la Enseñanza de las Matemáticas. Los organizadores del evento me solicitaron algo especial para ilustrar el folleto, relacionado con el número diez. Enseguida pensé en los diez dedos de la mano. El número diez es el protagonista de esta pintura. La niña está contando hasta el diez con sus deditos, con la mirada de frente hacia el espectador..
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Contando. Francisco Rivero .2005. |
Pintando las matemáticas.
Fui comisionado para otro trabajo del mismo tipo al año siguiente. Pero esta vez, yo debería representar al número once. Creo que fue algo difícil y me tomó bastante tiempo. Finalmente, decidí pintar una relación de tipo matemático. Junto a ella coloqué a once niños que simbolizan los once distintos tipos de aprendizaje.
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Los aprendizajes.Francisco Rivero. 2007. |
Muy buena informacion mucha gracias
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ResponderEliminarMe encanta. Hasta yo lo entendí, que no es fácil...
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