lunes, 27 de diciembre de 2010

El encanto de la pintura ingenua

La pintura ingenua permite a uno expresar sus sueños y sentimentos,  de manera  directa y  sincera. Lo mejor de esta técnica es que, uno  puede usar  un lenguaje propio y personal, evitando  así las reglas tradicionales de la pintura. Es un arte  narrativo, donde   las imágenes están al servicio de la palabra y  las ideas. Nosotros   podemos establecer como regla única   que los simbolos  empleados sean claros y reconocibles por todos,  de manera inmediata.

Hace algunos años,  paseando por San Rafael de Mucuchíes, sucedieron cosas extrañas. Me impresionaron mucho unas grandes piedras  a la orilla del  camino. Un rayo de luz amarilla iluminaba los cerros erosionados en el  fondo: Parecían  como panes  recién salidos del horno. Una señora y su hija iban caminando hacia nosotros, sobre un camino rojizo. Ellas  regresaban a casa después de la misa. Parecía que el tiempo se había detenido y que no avanzaban. Yo traté de poner todo aquello dentro de una pintura.

Regreso a casa. 2004.
Cerca de aquel lugar vi seis mulas. Estaban girando en círculos en una era, ( Molino circular),  donde trillaban el trigo. Aquella visión se  grabó en mi mente y la pinté de memoria.

La era.2004.
Hay una hermosa novela sobre la vida en el páramo de Mérida, llamada LugareñaSu autor es  José María Parra, y fue escrita  en 1900. El personaje principal de esta obra es una  joven del campo, quien deslumbra a todos por su gracia y belleza. Depués de leer esta novela, que me gustó mucho, hice  un retrato imaginario de la joven Lugareña.

Lugareña. 1999.
A mi  hija le gustan  las mascotas. Ella tenía un  Poodle, un par de  tortugas y un loro. Lo que ustedes pueden ver abajo, es el  retrato que hice de ella junto a sus queridas  mascotas. Es un lienzo al óleo de 60 x 80 cm.

La niña con sus animalitos. 1996.
Otro día  pinté  a mi hija mientras contaba  con los dedos. En realidad fue un encargo para una ocasión muy especial, porque  se celebraban los diez años de  la Escuela Venezolana para la Enseñanza de las Matemàticas. Los organizadores del evento me  solicitaron algo  especial para ilustrar el folleto, relacionado con el número diez. Enseguida pensé en los diez dedos de la mano. El número diez es el protagonista de esta pintura. La niña está contando hasta el diez con sus deditos, con la mirada de frente hacia el espectador..

Contando. 2005.
 Fui comisionado para  otro  trabajo del mismo tipo  al año siguiente. Pero esta vez, yo debería representar   al número once. Creo que fue  algo difícil y  me tomó bastante tiempo. Finalmente, decidí pintar una relación de tipo matemático. Junto a ella coloqué a  once niños que simbolizan los once distintos tipos de aprendizaje.

Los aprendizajes. 2007.

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