martes, 4 de enero de 2011

La pintura al pastel aceitoso.

Las barras de pintura al pastel aceitoso se deslizan suavemente por la superficie del papel, permitiendo un acabado semejante al óleo. Con este medio se crea  una técnica, con características muy propias, entre el dibujo y la pintura. Las superficies se colorean con trazos en distintas direcciones, que al cortarse unos con otros, crean un entramado luminoso, de aspecto agradable. Luego podemos mezclar aún más los colores frotándolos con nuestros dedos. También es posible utilizar un pincel empapado en trementina, para dar retoques finales.
Recientemente, he realizado algunos bocetos con estas barras de color. Son pequeños apuntes de color, que han sido hechos como estudios previos para pinturas al óleo.

Paisaje de Merida. 2010.
Estos paisajes han sido trabajados sobre cartulina de color gris claro. El color de fondo, que  aflora en algunas partes, se incorpora bien a la gama cromàtica, creando armonía en el conjunto.

Santo Domingo. 2010.
En el siguiente bosquejo de un pequeño pueblo, usé pastel aceitoso. Pinté varias capas de tal forma que la pintura formara una capa gruesa. Luego la mezclé usando un pincel humedecido con trementina. Esto nos da un efecto más acabado, con brillo de cera. Hay que pintar una y varias veces sobre el mismo lugar, para matizar los empastes de color.


Pueblo del Páramo. 2010.


La figura humana sirve como pretesto, para este estudio de luces y sombras.

Agricultor. 2010.
Con el pastel aceitoso, se facilita mucho,  hacer bosquejos en un corto tiempo, llenos de brillantes colores. En el estudio de abajo, yo trabajé con un papel blanco de grano grueso, similares a los usados para pintar en acuarela.

Galería de seis retratos. 2010.

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